Criminalidad prácticamente nula: La realidad cotidiana en China
Para muchos viajeros, la seguridad es un factor de inquietud antes de llegar a China. Sin embargo, la experiencia sobre el terreno desmiente cualquier temor: China es hoy en día uno de los destinos con menores índices de criminalidad de todo el mundo.
Los robos violentos, los tirones de bolsos y los carteristas habituales en las estaciones de tren europeas son prácticamente inexistentes en el país, impulsado por una sociedad casi 100 % bancarizada digitalmente mediante teléfonos móviles.
Mujeres que viajan solas: Libertad y tranquilidad a cualquier hora
Las mujeres que viajan solas destacan una sensación de sosiego absoluta. Es perfectamente habitual caminar a la una o dos de la madrugada por parques públicos o avenidas de Shanghái, Pekín o Cantón sin experimentar acoso callejero ni miradas intimidatorias.

La población local es pacífica, respetuosa y hospitalaria con los visitantes extranjeros, dispuesta a ayudar con traductores en el móvil ante cualquier duda.
Vigilancia electrónica y patrullas: Máxima protección para el visitante
La presencia de cámaras de alta definición y pequeños módulos policiales en cada manzana actúa como un elemento disuasorio imbatible. Si olvida un bolso en una cafetería o un abrigo en el metro, es sumamente habitual recuperarlo íntegro acudiendo al personal de seguridad.
Los registros digitales de transportes como DiDi permiten localizar cualquier vehículo y conductor en cuestión de minutos.
Timos turísticos habituales: La trampa de la casa de té y taxis piratas
El único riesgo real procede de engaños turísticos amables en zonas muy transitadas como la Plaza de Tiananmén o la calle peatonal Nanjing. Desconfíe de desconocidos que hablen inglés con fluidez y le inviten a degustar una ceremonia del té tradicional o visitar una exposición de caligrafía.

Al finalizar la sesión, exigirán cuentas desorbitadas de cientos de euros. Rechace cortesmente estas invitaciones y no acepte carreras de personas que se ofrezcan como taxistas en los aeropuertos fuera de las paradas señalizadas.
Teléfonos de asistencia médica y por qué nunca se debe dejar propina
Ante cualquier urgencia, marque el 110 para la policía o el 120 para servicios sanitarios de ambulancia. Los hospitales principales disponen de áreas internacionales de atención rápida.
Por último, recuerde que en China no existe la costumbre de dejar propina: el precio pactado es el definitivo, y dejar dinero extra solo generará confusión entre los camareros.
