¿Por qué merece la pena viajar a Dujiangyan y al monte Qingcheng? Antes de llegar, evocaba tan solo una célebre obra de ingeniería milenaria y una montaña envuelta en brumas taoístas. Sin embargo, al recorrer sus senderos cobra pleno sentido el dicho tradicional: «Rendir homenaje a las aguas de Dujiangyan y buscar la sabiduría en el monte Qingcheng.» Es un destino donde la historia y la naturaleza dialogan en perfecta armonía.
La Ciudad Antigua de Guanxian: Encanto y sosiego
A escasos minutos a pie de la entrada del recinto hidráulico de Dujiangyan se halla la Ciudad Antigua de Guanxian. Lejos del tráfico de las grandes avenidas de Chengdu, este rincón conserva un ritmo pausado y apacible. Con sus calles empedradas, casas de té junto a los canales y puestos de gastronomía sichuanesa, es un lugar magnífico para pasear en bicicleta y desconectar.
Dujiangyan: Una obra maestra viva de la ingeniería clásica
El recinto de Dujiangyan impresiona por su concepción. Construido en el año 256 a. C. sin levantar presas artificiales, aprovecha la fuerza natural de la corriente del río Min para derivar el caudal de forma controlada hacia la cuenca de Chengdu. Desde lo alto de la torre Qinyan se aprecia la distribución magistral: el «Hocico de Pez» (Yuzui), el vertedero de arenas (Feishayan) y la «Boca de Botella» (Baopingkou).
El recorrido cruza el tradicional puente colgante de Anlan y visita el templo Erwang, levantado en honor al gobernador Li Bing y su hijo. Tras más de dos mil años, el sistema sigue funcionando y protegiendo la llanura de inundaciones.
Monte Qingcheng: En la cuna del Taoísmo
A apenas trece kilómetros se yergue el sagrado monte Qingcheng, uno de los cuatro grandes santuarios del taoísmo en China. Su vertiente frontal (Qianshan) está salpicada de templos centenarios como la cueva Tianshi y el palacio Shangqing, con sus tejados oscuros cubiertos de musgo integrados en la espesura del bosque. La combinación de teleférico y senderos de piedra facilita una subida descansada en plena naturaleza.
El puente Nan y las Lágrimas Azules en la noche
Al caer la noche, la animación se traslada al histórico puente Nan (Puente del Sur). Cuando se encienden los focos azul zafiro sobre el agua espumosa del río Min, surge el hipnótico fenómeno conocido como las «Lágrimas Azules» (Lan Yanlei). La corriente parece transformarse en un río de estrellas brillantes bajo las tallas de madera del puente, despidiendo la jornada con una estampa inolvidable.
