72 horas en Shanghái: La fascinante fusión entre vanguardia e historia
Shanghái es el mayor escaparate de la modernidad china y un destino imprescindible para cualquier viajero. Esta colosal metrópolis logra armonizar su pasado colonial de principios del siglo XX con uno de los horizontes de rascacielos más futuristas del planeta. Una estancia de 72 horas permite descubrir sus contrastes con total comodidad.
Gracias a su red de metro rápida, limpia y completamente señalizada en inglés, moverse por Shanghái resulta sumamente sencillo, permitiéndote exprimir cada minuto de tu escala sin estrés.
Día 1: Paseo colonial por el Bund, Jardín Yu y vistas desde Pudong
Dedica tu primera mañana a recorrer el emblemático Bund (Waitan), el paseo marítimo flanqueado por señoriales edificios bancarios de estilo neoclásico y Art Déco. Justo enfrente, al otro lado del río Huangpu, se eleva la futurista silueta de Pudong con la colosal Torre de Shanghái de 632 metros de altura.

Acércate después al Jardín Yu (Yu Yuan), una joya clásica de la dinastía Ming rodeada de animados puestos tradicionales. Por la tarde, cruza a Pudong en metro para subir al mirador de la Torre de Shanghái y contemplar una panorámica inolvidable, regresando al Bund al atardecer para disfrutar de su iluminación dorada.
Día 2: Calles arboladas de la Concesión Francesa y callejones de Tianzifang
El segundo día está pensado para disfrutar sin prisas de la antigua Concesión Francesa. Este barrio residencial enamora a los visitantes gracias a sus amplias avenidas sombreadas por frondosos plátanos orientales y sus históricas mansiones europeas. Camina por Wukang Road y admira el famoso edificio Wukang Mansion.
La zona cuenta con las mejores cafeterías de especialidad y tiendas independientes de la ciudad. Por la tarde, piérdete por Tianzifang, un entramado de callejuelas tradicionales de estilo Shikumen repleto de galerías de arte, bares artesanales y puestos de recuerdos.
Día 3: Escapada tradicional al pueblo de agua de Zhujiajiao
Para el tercer día, aléjate del asfalto visitando el histórico pueblo de agua de Zhujiajiao, situado al oeste del municipio y conectado directamente mediante la línea 17 del metro. Con más de 1.700 años de historia, sus 36 puentes de piedra y canales navegables ofrecen una estampa auténtica de la China tradicional.

Alquila una barca de madera con remero para deslizarte por los canales bajo sauces llorones, prueba delicias locales como pasteles de arroz glutinoso al vapor y saborea la serenidad de sus callejones ribereños antes de emprender tu próximo vuelo.
Consejos esenciales: Metro urbano, tránsito sin visado y gastronomía
El metro de Shanghái es el medio de transporte más rápido y económico. Puedes vincular el código QR de transporte de Shanghái en Alipay para pagar automáticamente en los tornos con tu teléfono. Los taxis convencionales y coches de Didi son igualmente fiables y asequibles.
En el apartado culinario, resulta obligatorio probar los jugosos dumplings Xiaolongbao rellenos de caldo caliente en Jia Jia Tang Bao o Din Tai Fung. Lleva siempre contigo una batería externa para garantizar que tu móvil no se quede sin energía durante tus pagos y desplazamientos.
